 |
| Ruta
de los dinosaurios. / FERNANDO DíAZ. |
Aguas
termales, dinosaurios y preciosos desfiladeroso
En Arnedillo las aguas terapéuticas de su balneario
alivian desde 1847 las molestias de los cuerpos enfermos
y cansados, estando especialmente indicadas para el
tratamiento de afecciones reumáticas. Gracias
al trasiego del balneario, esta localidad cuenta con
un bullicio y una oferta hostelera inesperada para la
escasez de sus habitantes.
En la cuenca del Cidacos se enclava Enciso, localidad
de referencia para todo aficionado a los dinosaurios.
Es muy recomendable la visita previa al centro paleontológico
para después adentrarse en el valle para disfrutar
de las huellas de los saurios. Desde Leza hasta Soto,
el río ha excavado un gigantesco desfiladero
en la roca caliza que constituye uno de los principales
atractivos paisajísticos del valle. La vegetación
es escasa, aunque cabe destacar la presencia de algunas
dehesas de carrascas y quejidos de uso ganadero hasta
tiempos recientes. |
Textos: Pablo G. Mancha
Entre Logroño y Alfaro, sobre terrenos arcillosos
y de aluvión, se abre La Rioja Baja. El Ebro abandona
el carácter atlántico de La Rioja Alta y se
encarama a su destino volviéndose mediterráneo.
Los vinos de esta zona son sabrosos y aromáticos
y la garnacha, una de las variedades más definitorias
de Rioja, acumula prestigio y hectáreas.
La capital natural de esta zona es Calahorra y sus calles
albergan un rico patrimonio monumental con construcciones
tan representativas como la catedral o el Palacio Episcopal,
edificio de ladrillo de los siglos XVI al XVIII. Su huerta
permite disfrutar de una rica gastronomía con un
amplio abanico de posibilidades.
El plato más típico es la menestra de cordero,
a base de habas, alcachofas, guisantes, espárragos,
alubia verde y zanahorias guisadas. Cada año, en
primavera, se celebra en esta ciudad la Semana de las Verduras,
que convierte a la ciudad de los Mártires en uno
de los focos gastronómicas de España. A unos
20 kilómetros se encuentra Alfaro, donde en su preciosa
colegiata de Alfaro se puede descubrir la mayor colonia
de cigüeñas blancas de Europa.
En el centro de interpretación de la Reserva Natural
de los Sotos del Ebro explican las razones por la que las
cigüeñas han elegido La Rioja para pasar la
mayor parte del año y conocerá la riqueza
natural de esta zona riojana. En el palacio Abacial de esta
localidad se puede ver su bodega, con un modelo tradicional
de caños cubiertos con bóvedas de ladrillo.
Hasta Cervera
Siguiendo el curso del río Alhama desde Alfaro, se
llega a Cervera, la capital de la Sierra oriental riojana,
desde allí se accede a Contrebia-Leukade, un yacimiento
arqueológico de gran interés en un asentamiento
celtíbero. Los vistosos colores de las rocas descarnadas
y el estrecho cinturón verde de la huerta del río
Alhama configuran un efecto paisajístico muy singular.
En las localidades de esta comarca se encuentran yacimientos
de pirita, el llamado oro de los pobres, por su similitud
en brillo y color con dicho metal.
La comarca del Alhama Linares, junto con el valle del Cidacos,
conservan uno de los yacimientos de icnitas (huellas fósiles
de dinosaurio) más importantes del mundo. Las características
de esta región en esa época, con muchas zonas
pantanosas y abundante vegetación, dieron lugar a
una variada y numerosa presencia de dinosaurios. En el valle
de Ocón se puede visitar un molino de viento harinero
recientemente recuperado.
El
Museo de Aldeanueva
La
Ermita de Nuestra Señora del Portal, edificio
emblemático de Aldeanueva de Ebro, se ha convertido
en Museo del Vino de La Rioja Baja. La construcción
data del siglo XVI y su nombre de viene dado por su
ubicación en la localidad. Tras una laboriosa
restauración, auspiciada por Viñedos de
Aldeanueva, el museo consta de una serie de paneles
didácticos en torno al vino, desde los orígenes
del vino en Aldeanueva hasta la cata, pasando por la
tierra, las variedades, los útiles y aperos,
la vendimia, la elaboración y crianza o la investigación
científica.
Estos mismos datos se pueden ver en un ordenador de
pantalla táctil que hace más amena la
visita a los pequeños. El museo se completa con
decenas de aperos y útiles tradicionales de labranza
y vinificación. La Ermita de la Virgen del Portal,
de base románica e influencias mudéjares,
ha sido restaurada respetando su estructura con nave
de tres tramos cubierta con bóvedas de lunetos
y crucero con cúpula. La planta inferior se destina
a museo mientras el coro se ha convertido en una espectacular
y práctica sala de catas.. |
|