Suplemento del Vino
Enoturismo
Plan Estratégico
A debate
Turistas
Rioja Alta
Rioja Centro
Rioja Baja
Guía de Bodegas
Arquitectura
Vino y golf
El sector opina
Mónica Figuerola
José Hidalgo
M.A. de Gregorio
Álvaro Palacios
M. Ruiz Hernández
Cocina
Belén García
Susana Eguizábal
Marisol Arriaga
La Viña
Investigación
Añada 2005
En Imágenes
López de Heredia
Cata
Grandes Vinos
Vino y Religión
El Vino y el Hombre
Vino 'Kosher'
El Quijote y el Vino
Manuel Ruiz Hernández

| MANUEL RUIZ HERNÁNDEZ | ENÓLOGO

Posibles problemas en vino embotellado

A medida que el consumidor avanza en sus conocimientos exige un buen servicio y cuidado de los vinos, lo que, en una tierra que aspira a liderar el enoturismo en España, es fundamental para ‘obligar’ a la hostelería a mantener un nivel que demanda el turista enológico.

Embotellado
El color, aroma y sabor del vino delatan posibles defectos. / M. BARTOLOMÉ

El enólogo Manuel Ruiz Hernández enumera los principales defectos que podemos encontrar en una botella de vino y que, en caso de así manifestarlos, debemos pedir la retirada de la botella o de la copa de vino. Los problemas o defectos detectables en un botella de vino se justifican por un deficiente embotellado o un ambiente de conservación inadecuado. Como la viticultura y los materiales de bodega han evolucionado, los problemas no son los mismos que decenios atrás.

Los defectos pueden detectarse a la vista, a la boca y a la nariz. Son, respectivamente, defectos físicos (a la vista) y químicos (a la boca y a la nariz).
En el primer grupo, destacan la turbidez y la presencia de tartratos.
La turbidez. Antes de poner el vino en la boca se estira el brazo con la copa, interponiendo el vino entre vista y punto luminoso y quebrando la recta para aprovechar la difracción. Se busca la ausencia de brillo.
Tartratos. Son producto natural de una reacción. Se produce una vez rota la uva, entre la potasa del hollejo y el tartárico de la pulpa. Tardan meses en generarse y tienen aspecto de cristales brillantes. Son inocuos para el vino y para el consumidor.
Entre los defectos químicos, los más importantes son el aireado, el avinagrado, sulfhídricos, mohos y etil-fenol.

Aireado. Poniendo vino en la boca y realizando tres retrolfacciones si queda una sensación ardiente en el paladar es que el vino está muy aireado.
Avinagrado. Si realizado el ejercicio anterior, además de ardor en el velo del paladar se percibe una sensación agria en la zona sublingual posterior estaríamos ante un inicio del proceso de avinagrado.

Sulfhídrico. Olor a huevos, podrido, ajo, cebolla o berza cocida. Se define por oler directamente en la copa y encontrar algo asimilable a lo enumerado. Si después realizando retrolfacción ya no se percibe, se trataría de algo leve. Por el contrario, si se sigue percibiendo se trataría de un defecto muy fuerte.

Mohos. Olor asimilable al de limones con deterioro azul (zona blanda azulada en el exterior). Se manifiesta en los vinos en olor y boca en caso de que sea fuerte y solamente en boca en caso débiles.

Etil-fenol. Defecto fenolado generado en barricas por vinos que han sufrido una crianza defectuosa por tener azúcar o color. Es un olor entre roble limpio y roble enmohecido. Se denomina también brettanomyces o, simplificando bret..


     ENLACES
Consejería de
Agricultura del Gobierno
de La Rioja

Consejo Regulador de
la D.O.C. Rioja

Guía de Bodegas de
Vino
de Rioja

Créditos
Ediciones anteriores
del Suplemento del Vino:

- Edición 2004
- Edición 2003
- Edición 2002
- Edición 2001

- Edición 2000
- Edición 1999